Documentación
Desde tu primer modelo hasta una impresión terminada, incluidas las respuestas a «por qué no ha salido».
Empieza por aquí
- 1
Haz tu primer modelo
Di una frase en la portada o en el asistente, por ejemplo «una caja de 10 cm de largo, 6 de ancho y 3 de alto, con paredes de 2 mm y un agujero de 2 cm arriba». Cuanto más concreta, más cerca queda la primera versión.
- 2
Ajústalo
Haz clic en una cara y di una frase para cambiar solo esa parte, o arrastra un tirador de medida y luego escribe el valor exacto.
- 3
Exporta e imprime
Antes de exportar comprueba espesor de pared, voladizos y estanqueidad. Después exporta 3MF (recomendado, lleva unidades reales) o STL y ábrelo en tu laminador.
Números que te harán falta
- Espesor de pared
- Con boquilla de 0,4 mm: 1,6 mm (4 perímetros) es seguro para carcasas, 2,4 mm o más si soporta carga, y 1,2 mm basta para piezas estéticas. Por debajo de 0,8 mm apenas se imprime.
- Tolerancia
- 0,1–0,2 mm para un ajuste apretado, 0,2–0,4 normal, 0,5 para que deslice libremente. La última palabra la tiene tu máquina: una probeta lo resuelve enseguida.
- Voladizos
- A partir de 45 grados necesitas soportes. Pero reorientar la pieza a menudo los elimina por completo, que es mucho mejor (menos filamento, sin marcas).
- Texto y detalle fino
- Deja los trazos con al menos 1 mm de ancho y 0,6 mm de profundidad o relieve. Grabar funciona mejor que el relieve. Las escrituras densas necesitan ser más grandes que las letras latinas.
Formatos de exportación
- 3MF (recomendado)
- Lleva unidades reales, así que nada llega 1000 veces más pequeño. Archivos más pequeños, mejor precisión, y puede llevar color.
- STL
- El comodín universal: lo lee hasta software de hace décadas. No tiene información de unidades; la mayoría de laminadores asume milímetros, que suele ser lo correcto.
- OBJ
- Para llevar la geometría a otro software de modelado. Para imprimir no hace falta.